30 Sep Castilla-La Mancha impulsa la prevención del desperdicio alimentario a través de la estrategia «Sin Desperdicio 20-30»
Castilla-La Mancha se sumó el 29 de septiembre a la conmemoración del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, una jornada que el Gobierno regional aprovechó para recordar las actuaciones que desarrolla para prevenir el desperdicio y promover un mejor aprovechamiento y redistribución de los alimentos.
La Consejería de Sanidad, a través de la Dirección General de Salud Pública, tiene entre sus competencias en materia de consumo la prevención del desperdicio alimentario y la redistribución eficiente de los alimentos. Dentro de este ámbito se desarrolla la Estrategia contra el Desperdicio Alimentario en Castilla-La Mancha «Sin Desperdicio 20-30», aprobada en 2022 con el objetivo de avanzar hacia la reducción a la mitad del desperdicio alimentario.
La estrategia cuenta también con el Foro regional para la reducción del desperdicio de alimentos, órgano consultivo y asesor en el que están representados, entre otros, la Administración autonómica, la distribución alimentaria, la hostelería, asociaciones de consumidores y entidades de lucha contra la pobreza y la exclusión social, organizaciones dedicadas a la recuperación y redistribución de alimentos, comedores sociales, cooperativas agroalimentarias, la Universidad de Castilla-La Mancha y la Federación de Municipios y Provincias.
Con motivo de la jornada internacional, la Dirección General de Salud Pública recordó que la prevención comienza también en las decisiones cotidianas. En el hogar recomienda planificar las comidas, conservar correctamente los alimentos, aprovechar las sobras, congelar porciones y consumir primero los productos que llevan más tiempo almacenados. Al hacer la compra aconseja elaborar previamente una lista, adquirir únicamente las cantidades necesarias y priorizar productos locales y sostenibles.
Las recomendaciones se extienden también al consumo fuera de casa, donde se aconseja ajustar los pedidos a lo que realmente se vaya a consumir y solicitar llevarse los alimentos sobrantes. El objetivo es evitar que comida todavía apta para el consumo termine convertida en residuo y reducir al mismo tiempo el desaprovechamiento de agua, energía, suelo, trabajo y otros recursos empleados en su producción.
Fuente: Portal de Consumo de Castilla-La Mancha – Consejería de Sanidad.
30 de septiembre de 2026