Los anuncios en internet están diseñados para captar rápidamente la atención de los usuarios, pero en algunos casos pueden esconder fraudes cuyo objetivo es obtener datos personales o bancarios, infectar dispositivos con virus o engañar al consumidor con productos que nunca se entregan.
Para evitar este tipo de engaños, los expertos en ciberseguridad recomiendan prestar atención a algunas señales que pueden indicar que un anuncio es falso.
Una de las más habituales son las ofertas con precios excesivamente bajos o promociones que parecen demasiado buenas para ser reales. Estos anuncios suelen incluir mensajes de urgencia para presionar al usuario y que realice la compra rápidamente.
También es importante comprobar la dirección web antes de acceder al enlace. Si la URL contiene errores, resulta extraña o no coincide con la página oficial de la empresa, conviene desconfiar. Aunque la dirección empiece por “https” o muestre el icono del candado, esto no garantiza que el sitio sea legítimo.
Otro aspecto a revisar es el diseño de la página web. Los sitios fraudulentos suelen presentar errores ortográficos, traducciones deficientes o imágenes de baja calidad.
Cuando exista cualquier duda, lo más recomendable es buscar directamente la página oficial de la empresa en el navegador y comprobar si la oferta anunciada aparece realmente en su web.
En caso de sospecha o si se ha sido víctima de una estafa digital, los ciudadanos pueden solicitar ayuda a través de la Línea de Ayuda en Ciberseguridad 017, un servicio gratuito de asesoramiento.
Fuente: INCIBE
4 de febrero de 2026