25 Nov La Unión Europea aprueba nuevas normas para reforzar la seguridad de los juguetes y proteger la salud infantil
El Parlamento Europeo ha respaldado un acuerdo con los Estados miembros para actualizar la normativa de seguridad de los juguetes vigente desde 2009. El objetivo es reforzar la protección de la salud y el desarrollo infantil en un contexto marcado por el incremento de las compras en línea y la entrada de productos procedentes de terceros países. Aunque la UE cuenta ya con una de las legislaciones más estrictas del mundo, los juguetes siguen ocupando uno de los primeros puestos en las alertas por productos peligrosos notificadas en el sistema europeo de seguridad.
La actualización normativa introduce controles más estrictos sobre sustancias químicas. Junto a la prohibición ya existente de sustancias carcinógenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción, se añaden los disruptores endocrinos, sustancias nocivas para el sistema respiratorio, compuestos tóxicos para la piel y los órganos, así como los bisfenoles más peligrosos y las PFAS, conocidas como “sustancias químicas eternas”. También se restringe el uso de fragancias alergénicas en juguetes destinados a menores de tres años o en aquellos diseñados para introducirse en la boca.
Antes de su comercialización, los fabricantes deberán realizar una evaluación completa de la seguridad del juguete, teniendo en cuenta riesgos químicos, físicos, mecánicos, eléctricos y relacionados con la inflamabilidad, la higiene o la radiactividad. En el caso de los juguetes digitales, se deberá garantizar que no presentan riesgos para la salud mental de los menores.
Una de las principales novedades es la creación del pasaporte digital del producto, un identificador accesible, visible y verificable que permitirá agilizar los controles en frontera y mejorar la trazabilidad y vigilancia del mercado. Las familias podrán acceder fácilmente a advertencias de seguridad y a información relevante a través de un código QR u otros medios digitales.
La normativa aclara también las responsabilidades de fabricantes, importadores, distribuidores y plataformas en línea. Las empresas deberán ofrecer advertencias comprensibles y actuar con rapidez si detectan un riesgo asociado a un juguete, informando de inmediato a las autoridades y a los consumidores. Dada la importancia creciente del comercio electrónico, los mercados digitales deberán permitir que los vendedores muestren correctamente el marcado CE, las advertencias y el pasaporte digital, y retirar aquellos productos que no cumplan la normativa, considerados ahora como “contenidos ilícitos” en el entorno digital.
La ponente del texto, Marion Walsmann, señaló que la aprobación del reglamento “envía un mensaje claro: la seguridad no puede dejarse al azar”, y destacó que las nuevas directrices permitirán a las empresas planificar y crecer de forma responsable mientras los niños disfrutan de juguetes más seguros.
La normativa entrará en vigor veinte días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea y contempla un periodo transitorio de cuatro años y medio para su implementación completa por parte de los Estados miembros y la industria.
Fuente: Parlamento europeo
25 de noviembre de 2025